domingo, 29 de marzo de 2009

Las relaciones enfrentadas que el PSOE y el PP mantienen en el ámbito nacional, no afectarán al pacto que negocian el PSE y el PP en el País Vasco


La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado hoy que las relaciones enfrentadas que el PSOE y el PP mantienen en el ámbito nacional "no afectarán" al pacto que negocian el PSE y el PP en el País Vasco.
El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, por su parte, ha destacado que, en el marco del acuerdo con el PSE-EE para la formación del Gobierno vasco, el PP busca que "el cambio sea para todos, nacionalistas y no nacionalistas".
Sobre la resolución del comité nacional del PSE-EE que ayer expresó el respaldo unánime a Patxi López en sus contactos con el PP, Basagoiti ha mantenido que resulta "razonable" porque aunque es "evidente" que existen diferencias con los socialistas, también somos conscientes de la importancia del momento". "A veces nos hemos tirado los trastos a la cabeza -ha reconocido- pero tenemos que estar a la altura".
Respecto a la persona que designará el PP vasco como presidente del Parlamento vasco, Basagoiti ha indicado que "valorarán" su capacidad "más allá de que hable euskera o no, porque el euskera no puede ser una condición que impida acceder a un cargo, tal y como le sucedió a Ibarretxe cuando llegó a la Lehendakaritza.


¿CIU es peor que el PP para una alianza con los socialistas?
Francamente no, de ninguna de las manera, sin embargo hay que entender la situación concreta en la que se encuentra Euzkadi. Esa es la clave para que ese acuerdo se esté gestando, y que suponga entre otras cosas que la presidencia del Parlamento vasco la ocupe un miembro del PP, respaldado por los socialistas.
Pero seguramente la ejecutiva del PSC de la Comarca de Terrassa debe pensar lo contrario, al menos otra cosa, porque lo que no parece soportar es la alianza con CIU, aunque la “soportó”, la pasada legislatura en Rubí; su política de alianzas la ha establecido muy claramente al dejar fuera del PSC, mediante hechos consumados, a la agrupación socialista de Viladecavalls por su pacto con CIU.
Una política de alianzas que dista bastante de la situación general que contempla el PSC en Catalunya, y que parece que tiene bastante que ver con el pago de peaje que los socialistas de Terrassa pagan por su pacto local con ICV y ERC, y el mantenimiento de “buena relación” con sus representantes en la Comarca.
Sea todo por Terrassa, aunque eso significa la desaparición del PSC en Viladecavalls. Si eso es hacer socialismo, que venga Pablo Iglesias, aunque igual algún listillo de la ejecutiva comarcal, le abriría expediente por no haberle pedido permiso para el trayecto.