lunes, 12 de marzo de 2007

Que los castigue Dios

El posicionamiento de algunos representantes de la Iglesia española sobre las decisiones del Gobierno de Rodríguez Zapatero han sido una constante a lo largo de la actual legislatura. Por eso no debe extrañar que la prisión atenuada otorgada a Iñaki de Juana Chaos haya provocado que más de un obispo preconciliar y golpista, arremeta desde el púlpito quebrando abiertamente la doctrina de Jesús que decía aquello, de "a Dios lo que es Dios y al Cesar lo que es del Cesar".
Uno de los ejemplos más llamativos, que no único, es el del Obispo de Huesca, Jesús Sanz, quien tras la decisión sobre el preso de ETA, leyó una carta pastoral en la que situaba a los miembros del gobierno "entre los traidores hasta el egoísmo más desleal".
Además, en la misiva leída el pasado domingo, aseguró que "el perdón a De Juana sirve para camuflar el chantaje del que siendo rehenes ellos mismos, nos hacen víctimas a todos los demás".
Resulta curioso que una buena parte de prelados de la Iglesia, después del tiempo pasado desde la dictadura fascista de Franco, siga alineada a esa tesis que lleno de cadáveres, después de acabada la guerra civil, toda la geografía española.
Es vergonzoso para la Iglesia y para los feligreses, que los pastores del rebaño del señor, se conviertan en valedores de los herederos de los asesinos fascistas, que como el mismo Franco se paseaban bajo palio.
Las teorías conspirativas sobre el 11-M también han sido incluidas en el texto del obispo oscense, la situación es compleja si se tiene en cuenta que esto está ocurriendo cuando está en curso la celebración de la vista del juicio sobre los hechos del 11-M. El desarrollo de las sesiones está dejando muy claro que la teoría de la conspiración no tiene la más mínima apoyatura lógica.
Un sector de la prelatura de la Iglesia, tiene la sotana vendida a los sectores reaccionarios de la sociedad española, que lidera el PP. La cadena COPE no es una anormalidad de la estructura funcional y económica de la Iglesia, sino una referencia clara de por donde quiere caminar, pese al rechazo que las personas de fe dan constantes muestras.
Es singular que mientras se jalea y se conspira contra el gobierno, no se de igualdad de trato, al resto de situaciones o puntos de vista, como lo acontecido en los actos conmemorativos por el tercer aniversario de los ataques islamistas de Madrid del 11 de marzo de 2004, donde algunas de las víctimas exigieron que se juzgue al ex presidente del Gobierno José María Aznar y al secretario general del PP, Ángel Acebes.